ATAQUE XENÓFOBO EN BARCELONA
October 23rd, 2007Ya pasó algún tiempo desde que finalicé mi postgrado en sociología en Alemania, país donde por mera casualidad, fui a parar en una conferencia cuyo tenor era racista y que yo confundí con una charla informativa. En esa oportunidad me entregaron el volante promocional al interior de la misma universidad, donde averiguaba sobre los cursos y los créditos del postgrado y recuerdo todo esto a raíz de las noticias que escuché ayer e la televisión acerca de un nuevo caso de xenofobia producido en España.
En efecto, tenía puesta toda la concentración en una clase que estaba desarrollando para mis alumnos cuando de pronto mi madre reclamó mi atención a gritos desde la sala de estar de nuestra casa, corrí inmediatamente pensando que había sufrido algún accidente pero la encontré bien sentada en el sofá y muy atenta las imágenes del televisor. Casi sin mirarme me invitó a tomar asiento y acompañarla a presenciar la noticia que desarrollaban en el noticiero. Así lo hice y pudimos ver que el condenable hecho tenía lugar en el interior del vagón de un tren, el protagonista de la agresión era un joven que tenía la cabeza rapada. Vimos como se puso en pie y mientras hablaba por su móvil, se inclinó sobre el asiento que era ocupado por una joven, al estar frente a ella se vio que la escupió hasta en dos oportunidades, mientras se revolvía como un loco, preso de la adrenalina del momento, luego volvió a arreciar con algunos golpes en la cara de la chica que no atinaba a defenderse, en seguida se ve que le toca un seno mientras continuaba hablando por su celular. Cuando todo hacía parecer que la agresión había llegado a su fin y el agresor hacía ademán de bajarse del metro, éste regreso como tomando impulso y le propino una patada en la cara a la indefensa joven. Eso fue todo, eran unas imágenes bastante fuertes que la televisión se encargó de repetir hasta en tres oportunidades, con una vez fue más que suficiente para mí. Nunca había sido testigo de una agresión tan clara y evidente y al mismo tiempo tan abusiva. Mi madre quedó igualmente consternada de ver que estas escenas suceden tan cerca de donde vivimos.
El hecho tuvo lugar en el metro de Barcelona el pasado 7 de octubre y recién fueron difundidas por la televisión ayer, al menos fue cuando yo las vi. El agresor responde al nombre de Sergi Xavier M. de tan sólo 21 años de edad y que fue detenido el viernes pasado en su domicilio vistiendo la misma ropa que traía al momento que la cámara de seguridad del metro registró su agresión contra la joven de origen ecuatoriano. Al parecer este joven ya tenía antecedentes de robo y de violencia, sin embargo ha sido puesto en libertad significando un pésimo ejemplo y precedente en estos casos. La víctima, menor de edad, por su parte, está atemorizada y no quiere salir de su vivienda por temor a una represalia y además viene recibiendo tratamiento psicológico según informaron sus familiares. Pero lo que me resultó más increíble es que las personas que viajaban a bordo del metro en el momento de la agresión, no hicieron nada, ni siquiera reconvinieron verbalmente al agresor, simplemente se limitaron a mirar hacia otro lado como si nada sucediese. Actitudes pasivas como esta contribuyen tanto como la parsimonia y debilidad de las autoridades que liberaron al agresor. Habría que hacer algo más ¿no creen?